SORPRESA EN SANT ‘AMBROGIO
Rubén Cedeño

Milán 23 de Diciembre del 2011
Me
encontraba en la milenaria basílica de estilo
románico de Sant ‘Ambrogio de Milán dando clases
“in situ” sobre el canto ambrosiano, los
prodigios de San Ambrosio con la música y los
arrianos. Este es un asunto que hago
periódicamente con los grupos de facilitadores
de metafísica cuando vienen a Milán como parte
de la preparación que deben tener como tales.
Pero ese día al finalizar mi actividad, los
estudiantes se fueron a la venta de recuerdos de
la basílica y cuando me fui a despedir de ellos
me sorprendí al ver en un estante que vendían el
video de la Pasión Según San Marcos del
compositor argentino Golijov, dirigida por una
de mis compañeras de estudio de armonía en
Caracas, María Guinand y cantado por la Schola
Cantorum de Venezuela, coro al que pertenecí
algunos años mientras era estudiante y donde
canté bajo la batuta de su fundador, Alberto
Grau. Mi madre Norita que trabajó como
secretaria de María Guinand y de la Schola
Cantorum durante tantos años, era una fanática
admiradora de esta obra. Muy azoradamente e
ilusionado compré el video, como si se fuera a
agotar y corriera el peligro de quedarme sin él.
Rápidamente corrí a casa para verlo. Cuando se
iluminó la pantalla del televisor viendo las
gradas del altar mayor con el coro y María
Guinand al frente, una alegría muy grande e
indescriptible invadió mi ser, una sonrisa de
complacencia se me dibujó en el rostro y la
mantuve todo el tiempo de la duración de la
obra. No podía creer que en la propia basílica
de Sant ‘Ambrogio mis compatriotas músicos
venezolanos dieran este concierto ante una
importante asistencia de embajadores, músicos y
personajes de la cultura italiana. Qué
satisfacción me dio ver la dirección impecable
de María Guinand a pesar de la dificultad de
ritmos y diversos cambios de estilo de esta obra
contemporánea, donde se mezclan las formas
musicales autóctonas afroamericanas, con la
salsa, la música hebrea, inspirados corales,
solistas en diversas formas de colocación de la
voz, expresión corporal, poliritmia, bailes,
instrumentos musicales académicos junto a
folklóricos y no sé cuántas cosas más. La Schola
Cantorum estaba intachable como siempre en su
perfecta calidad vocal interpretativa y
expresiva, los solistas eran de primera. Qué
alegría me dio ver algunos de mis amigos
compañeros músicos y exalumnos participando en
esta presentación. ¡Bravo a todos, excelente!
Dios los bendice infinitamente. Sigan
expandiendo por el mundo entero las bendiciones
que irradia la música. Conciertos así armonizan
el planeta como lo hizo San Ambrosio con la
música en esta misma basílica minimizando las
contiendas religiosas de su época. Pocas veces
sucede lo que me aconteció con esta “Sorpresa en
Sant ‘Ambrogio”.