QUÉ ES LA VERDADERA AMISTAD?


Por Paramhansa Yogananda

La amistad es una manifestación del
amor de Dios hacia ti, expresado a
través de tus amigos. La amistad es el
más puro de todos los amores. En el
amor filial, en el amor de los padres
hacia los hijos y en el amor de los
amantes, existe compulsión. Pero en la
verdadera amistad no hay compulsión.
Si abres la puerta al poder magnético
de la amistad, serán atraídas hacia ti
almas con una vibración similar. Cuanto
más amigable te vuelvas hacia todos,
más amigos auténticos tendrás. Cultiva
la verdadera amistad, pues sólo así
atraes a verdaderos amigos.
La ley divina de la Auto-expansión
Hay personas que no confían en
nadie y dudan totalmente de la posibilidad
de tener jamás auténticos amigos.
Algunos, de hecho, alardean realmente
de arreglárselas bien sin amigos.
Si no eres amigable desacatas la ley
divina de la auto-expansión, la única
gracias a la cual tu alma podrá crecer
hasta la unidad con el Espíritu. La
amistad es la llamada de la trompeta de
Dios, que nos avisa para que destruyamos
los muros que nos separan de los
demás y de Él.
Nadie que no consiga inspirar amor
en otros corazones puede esperar
expandir su conciencia en la conciencia
cósmica. Si no puedes conquistar los
corazones humanos, no puedes conquistar
el Corazón Cósmico.
Extiende los límites de tu amistad
La verdadera amistad es amplia,
global. El amor familiar es sólo una de
las primeras lecciones del “Curso de
Amistad” del Profesor Divino, pensado
para preparar tu corazón para un amor
que lo incluya todo. Extiende los límites
de tu amor para incluir a tus vecinos, tu
comunidad, tu país y todas las naciones.
No consideres a nadie extranjero.
Siente que la sangre de vida de Dios
circula por las venas de todas las razas.
Somos americanos o hindúes sólo durante
unos pocos años, pero somos hijos
de Dios para siempre. El alma no puede
ser confinada dentro de los límites
construidos por el hombre.
Se también un amigo cósmico, lleno
de amabilidad y cariño por toda la creación
de Dios, flores, pájaros, animales y
todas las criaturas que sienten. Éste fue
el ejemplo ofrecido por Jesucristo, Swami
Shankara y mis Maestros.
La amistad no debe verse influida
por la posición relativa de las personas.
Debe existir amistad entre amantes, empresario
y empleado, profesor y alumno,
padres e hijos, etc.
Servicio mutuo: piedra clave de la
amistad
Para ganar el amor de los amigos,
debes serles útil; cuanto mayor sea el
servicio mutuo, más profunda será la
amistad.
La verdadera amistad consiste en
ofrecer ánimo en momentos de aflicción,
solidaridad en el dolor, consejo
en la dificultad y ayuda material en
tiempos de auténtica necesidad. La
amistad olvida alegremente el interés
propio por la felicidad del amigo, sin
conciencia de pérdida o sacrificio.
¿Por qué tiene Jesús tantos seguidores?
Porque él, como los demás grandes
maestros, fue incomparable en su
servicio a la humanidad.
Un enemigo disfrazado de amigo
La verdadera amistad no puede ser
testigo indiferente de los placeres falsos,
perjudiciales de un amigo. No des la
razón a tu amigo cuando esté equivocado.

 

Si alientas a un amigo en sus vicios,
eres un enemigo disfrazado de
amigo.
Esto no significa que tengas que
provocar una pelea. Envía sugerencias
mentalmente o, si se te pide consejo,
dalo con amabilidad y cariño. Ayuda
también a tu amigo siendo una inspiración
mental, estética y espiritual. Nunca
seas sarcástico con un amigo y nunca
le halagues, a menos que sea para
animarle.
Encontrar amigos de encarnaciones
pasadas
Existen personas que, al conocerlas,
sientes inmediatamente que las has
conocido siempre. Esto indica que eran
amigos de encarnaciones anteriores.
No los descuides, trabaja para
fortalecer la amistad entre vosotros. Estate
siempre al acecho de ellos, pues tu
mente inquieta quizá no los reconozca.

A menudo están muy cerca de ti,
atraídos por la amistad nacida en el
borroso y lejano pasado.
No te engañes con la belleza física
El comer en exceso y la falta de
ejercicio, suelen deformar los rasgos del
amigo y por ello pueden hacer que no lo
reconozcas. Un cuerpo grueso, deformado,
puede abrigar a un auténtico amigo.
A veces una mujer bella se enamora de
un hombre feo o un hombre atractivo
de una mujer sin atractivo físico, debido
a la cariñosa amistad de una encarnación
pasada.
Por tanto, no te engañes con la
belleza física. Es más importante
determinar en qué congeniáis mental y
espiritualmente tú y la otra persona,
dónde están de acuerdo básicamente
vuestros gustos e inclinaciones. Busca
profundamente en la mente de la otra
persona y evita dejarte llevar por prejuicios
basados en características sin
importancia.
Brillantes galaxias de almas
Busca a tus amigos de encarnaciones
pasadas, para que puedas continuar
vuestra amistad en esta vida y
perfeccionarla hasta la amistad divina.
Una vida no siempre es suficiente para
alcanzar tal perfección.
Los amigos de encarnaciones pasadas
constituyen tu resplandeciente colección
de joyas de almas. Auméntala
continuamente. En estas brillantes galaxias
de almas contemplarás al Gran
Amigo Único que te sonríe radiante.
El antídoto contra todo odio
Hay personas a las que ves todos los
días y hacia quienes no sientes simpatía.
Aprende a adaptarte a ellas, a amarlas.
Practica siempre el amar a quienes no te
aman, ser sensible hacia quienes no lo
son contigo y ser generoso con quienes
son generosos sólo consigo mismos.
El amor del corazón es el antídoto
contra todo odio. Si alguien está transmitiéndote
odio y te sintonizas con ese
odio, lo recibirás, pero si te sintonizas
con el amor, las vibraciones de odio no
te alcanzarán.
No necesitas adular a un enemigo,
pero sírvele silenciosamente en cuanto
necesite. Si la humildad y el pedir
disculpas por tu parte, sacan a la luz las
mejores cualidades de tu enemigo, ¡por
supuesto discúlpate!
La persona capaz de hacer esto
habrá alcanzado cierto desarrollo espiritual,
pues se necesita carácter para
disculparse con cortesía y sinceramente.
Sin embargo, no alientes a alguien a
actuar erróneamente siendo humilde y
disculpándote.
Para ser un auténtico amigo para
todos, debes aprender a ver que Dios
está tanto en tu enemigo como en tu
amigo más próximo. El contacto constante
con el Infinito en meditación, te
llenará del amor divino, el único que te
hará capaz de amar a tus enemigos.
El manto de la verdadera amistad
La verdadera amistad consiste en
buscar el progreso de las almas juntos,
culminando en la amistad divina perfecta.
La amistad perfecta entre dos
personas o entre los miembros de un
grupo espiritual, se convierte en una
puerta abierta a la unidad, a través de la
cual podrán entrar otras almas y evolucionar
hacia la perfección.
Cuando el manto de tu amistad
perfecta incluya a todas las almas y a
toda la creación, las activas estrellas, las
mudas piedras, las brillantes arenas del
mar, levantarás los velos que ocultan a
Dios de tu mirada.
El Amigo Divino se regocijará
entonces al darte la bienvenida a casa,
tras tus andanzas durante innumerables
encarnaciones y tú y Él os sumergiréis
en el gozo de la amistad eterna.
Tomato de The Yogoda Lessons, 1930
Clarity, Winter 2006, pp 8-10.
 

 

Inicio